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Lidewij Edelkoort hace arqueología del futuro
Es mucho más que una analista de tendencias. Es la voz más influyente del sector. Los informes de esta gurú y teórica del diseño sientan cátedra. Lo que ella predice, se cumple
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Li Edelkoort puede tener un nombre dificilísimo para estas latitudes pero sin embargo es un nombre muy conocido en el ámbito de industrias creativas, desde Zara a Gucci, desde Coca Cola a Camper.

Su oficina maneja predicción y generación de informes y análisis sobre tendencias para diferentes industrias que los utilizan como pauta de sus colecciones de moda, revestimientos, diseño de juguetes, utensilios, autos o gadgets tecnológicos.

Estudiando permanentemente los hábitos y costumbres de consumo y preferencias en diferentes culturas establece el camino que siguen firmas referentes a nivel global que dictan la moda a partir de sus reportes.

Su campo de acción se amplía en terrenos de educación donde da charlas frecuentemente y participa en el directorio de la Academia de diseño de Eindhoven, fomentando trabajos artesanales o realizando trabajo curatorial para museos o instituciones.

El trabajo de forecaster como se le dice comúnmente implica habilidades y cruce de disciplinas y miradas, un proceso continuo y sostenido de investigación, mapeo e intuición. Es muy parecido a la arqueología en la medida que un dato se compone de muchos fragmentos.
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El mundo de la información es mucho más complejo hoy que hace 30 años cuando comenzó su camino en Paris en los años 90 como think tank creativo y artístico: hoy en día hay muchas capas de consumo que superponen distintas modas y épocas de referencia, tal vez debido a las crisis o por un consumo más responsable.

El trabajo de Li es como el de un blogger pero en otra esfera: el blogger lo hace desde su opinión personal y ella desde recolección de datos técnicos, estadísticos y provenientes de información global.
En paralelo ha creado la plataforma Trend Union con otras dos oficinas en Tokio y Nueva York.

Ha colaborado con clientes alrededor del mundo desarrollando productos o proyectos de identidad visual, packing o estrategias a Nissan, Siemens, Moooi, Estée Lauder, Lancôme, L'Oréal, Shiseido, o Gucci.
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En su manifiesto anti fashion confirma el cambio en la industria de la moda que es la que tiene más acentuados los ritmos frenéticos de colecciones y consumo. Ya no será sostenible creativamente y a nivel de consumo se pone foco en los accesorios liberando a 2º plano la vestimenta por un tema de costos: es más fácil vender un bolso que un vestido de alta costura o incluso de pret a porter.

Sostiene que las tendencias existen porque compartimos la misma información desde los consumidores hasta las marcas a nivel creativo, debido a que sus departamentos están formados por gente egresada de las mismas escuelas de diseño. Por alguna extraña razón, una temporada todos quieren amarillo y se buscan argumentos que expliquen estos comportamientos para comunicarlo a los clientes. Sin embargo sucede de manera casi orgánica no manipulado desde oráculos como suele creerse.

Admira mentes creativas como Tomas Maier, de Bottega Veneta, que ha entendido conceptos como la discreción y el anonimato. Susie Tompkins, la fundadora de Esprit como visionaria que supo ver antes que nadie esa idea de comunidad, el furor por la comida sana y la importancia del componente social. Joyce Ma es otra de sus inspiraciones. Pasó la mitad de su vida en un ashram en India antes de ir a París y trabajar en lujo con un enfoque muy espiritual. Otra mujer ue admira es Rosita Missoni; un modelo a seguir que con 83 años sigue construyendo hoteles.
En cuanto a las marcas, deben ofrecer a sus consumidores información, estímulos y desafíos que los mantengan interesados y fieles.

Su visión de los mercados emergentes es que en los próximos 10 años ganarán protagonismo África y América del Sur. El hemisferio sur dejará de ir a remolque de Europa y pasará a jugar en primera línea y eso modificará nuestra noción de estética, y paleta cromática. Pasará lo mismo en arquitectura, música, fotografía, arte, y gastronomía.

¿Destinos inspiradores o efervescentes para el diseño? Si bien está más desdibujado, la hoja de ruta remite a Dinamarca, Islandia, o Brasil. En Ciudad del Cabo hay conferencias de diseño muy buenas y en Berlin hay muchas start ups. Todo está muy disperso, y Tokio siempre será un punto de referencia ineludible e inspirador.
Fuentes: El Pais Madrid, Design Boom, Trend Union, Li Edelkoort.